Maderas Tasbaiki, el primer puesto de venta de madera certificada
Opera en la ciudad de Masaya y comercializa madera certificada o controlada de tres empresas comunitarias ubicadas en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Las Crucetas, el Bloque SIPBAA y Layasiksa, son tres comunidades indígenas, que a la vez son miembros de Jagwood+, junto con tres Pymes, El Arte Secia, La Mueblería y Timeless.
Siendo todas miembros de Jagwood+, la comercialización de la madera certificada, se hacía de forma particular entre Pyme y empresa forestal. Una de las dificultades es que la Pyme tenía que comprar un lote de madera voluminoso y de esa manera, suplir los costes del traslado de la materia prima desde la RAAN hasta el Pacífico.
Con Maderas Tasbaiki, las Pymes miembros de Jagwood+, ahora compran madera de acuerdo al volumen de fabricación de muebles, la transacción es ágil y se evita el procedimiento legal que significa el traslado de la madera, desde la empresa forestal hasta su taller de producción.
En tanto, las empresas forestales, comercializan la madera rápidamente y ofrecen el producto a otras Pymes de Masaya, Granada, Rivas y departamentos aledaños a Masaya.
Un negocio para franar la ilegalidad y clandestinidad de la madera
Estudios forestales hechos en Nicaragua, como “La producción forestal no controlada en Puerto Cabezas” financiado y realizado en 2002 por el Departamento Internacional de Desarrollo del Reino Unido (DFID) y el Banco Mundial destaca que la comercialización de la madera clandestina es reconocida y aceptada cuando escapa de los controles de las autoridades como INAFOR, Alcaldía, Sindicos y Policía Nacional.
Indagaciones realizadas por Jagwood+ en coordinación con la cooperativa de profesionales forestales “Masagni” se ha comprobado que la venta de madera de procedencia desconocida o ilegal afecta a productores y procesadores, los primeros se ven obligados a regatear la madera certificada y los procesadores deben comprarla “a escondidas” con el riesgo de una sanción legal que afecte duramente a su empresa.
Con el proyecto las comunidades indígenas forestales proveerán la madera certificada y manejada y asegurará que la materia prima mantenga los requisitos y trámites que por ley se deben cumplir.
La implementación del proyecto generará mejoras en los ingresos para productores de bosques y empresarios de la madera, quienes al final adquirirán materia prima de alta calidad a precios competitivos y por sobre todas las cosas obtendrán prestigio por su compromiso con la protección de los bosques y el desarrollo de las comunidades indígenas de la RAAN.

